Mostrando entradas con la etiqueta grabacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta grabacion. Mostrar todas las entradas

sábado, 2 de octubre de 2010

Htc wildfire vs htc desire

HTC WILDFIRE SUPER PRUEBA 0HTC ha obtenido un considerable éxito con su Desire y ahora apunta hacia la gama media para repetir la fórmula con el Wildfire, un terminal que se puede considerar heredero directo de la estrella Android del fabricante taiwanés con un importante lifting en cuanto a sus dimensiones, alguna reducción de sus especificaciones , pero con el espíritu intacto del HTC Sense, en especial en lo que se refiere a conectividad, mensajería y redes sociales.
Lo mejor que se puede decir del HTC Wildfire es que es una versión reducida en tamaño, velocidad y, lo más interesante, precio del Desire. Sony Ericsson lo ha hecho en su gama Xperia con el X10 mini, pero HTC ha llevado el listón aún más lejos con este Wildfire.
Lo esencial es que al tomar en la mano el HTC Wildfire lo primero que se siente es que tenemos un miniDesire. Tanto los materiales como el diseño y sus formas son calcados de su hermano mayor, incluyendo el grosor, algo que no pasa en las versiones miniaturizadas de los Sony Ericsson.
Como podéis ver en las fotos del desembalaje, el minimalismo del Wildfire se traslada a todos sus lados. En la carcasa podemos ver la pantalla de 3,2 pulgadas capacitiva bajo la que se pueden ver los cuatro botones táctiles, ya típicos, de los terminales Android y el mismo ratón óptico que estrenaba el HTC Legend y que luego heredó el Desire.
Si nos fijamos en los bordes del terminal, notamos la ausencia de bastantes de ellos. Sólo podemos encontrar en la parte superior el de encendido y la clavija minijack, y en la izquierda, el control de volumen y el puerto USB para los datos y la carga. No hay más, ni siquiera uno dedicado a la cámara, labor que se deja en manos del ratón óptico.
Pantalla
El Wildfire incorpora una pantalla de 3,2 pulgadas capacitiva, algo parecido a lo que hemos podido ver en el Tatoo y similares. Sin embargo, la única pega que se le puede poner es que viene con resolución QVGA, 320×480 píxeles, y se nota, acostumbrados como estamos últimamente a pantallas de mayor resolución, algo que no hace justicia ni al Android 2.1 Ecclair ni al tamaño de la pantalla, en el que hemos visto imágenes mucho más nítidas.
Hardware
Como hermano menor del Desire, se ha reducido casi cada uno de los componentes que incorpora. El procesador es un Qualcomm, pero en esta ocasión uno de 528 Mhz. La memoria RAM tiene a su disposición hasta 328 MB y cuenta con 512 MB de almacenamiento interno fuera de la tarjeta microSD que pude llegar a los 16 GB.


Interface
HTC sigue en sus trece y ofrece el interfaz HTC Sense
, en lugar del original de Android, y sus hasta nueve escritorios para los widgets. La pequeña pantalla del Wildfire hace que, si pegamos al borde superior alguno de ellos, como el típico reloj, lo pulsemos por error al querer desplegar la barra de notificaciones. El truco para evitarlo será deslizar el dedo desde fuera del marco.
Otra cosa que limita la pantalla de 3,2 pulgadas y su resolución es la cantidad de elementos que podemos poner en los escritorios. La cuadricula permite hasta 16 iconos o accesos directos de programas. A partir de ahí, si colocamos algunos especialmente grandes como el del correo electrónico, Footprints, la información metereológica o el calendario no dejarán espacio para más.
HTC WILDFIRE SUPER PRUEBA 3Cámara
Por elegir un aspecto, comenzaremos por el que es igual que el Desire. La cámara mantiene los 5MP con flash de LED y una resolución máxima para las fotos de 2592×1936  píxeles. Sobre el papel, no tiene nada que envidiar al Desire. Además, cuenta con el nuevo interfaz para la cámara que trae Android 2.1, con extras como la posibilidad de geoetiquetar las fotos junto con las funciones típicas de selección de ISO, balance de blancos, resolución, autodisparo, etc. Faltan algunas de las que ya se empiezan a ver en otros terminales como la detección de sonrisa o la de parpadeo.
Hablar ya de la comodidad a la hora de usarla es otra cosa. No tiene tecla dedicada, y el disparo se hace pulsando sobre el ratón óptico, aunque al menos permite el autofoco táctil en la pantalla. La pantalla no gira automáticamente, así que los zurdos tienen que aprender a pulsar el botón de disparo con su mano “débil”, y los iconos no se adaptan al hacerlas en formato vertical.
HTC WILDFIRE SUPER PRUEBA 2En esta misma pantalla tenemos a la izquierda una pestaña que desliza todo el menú de la cámara, siendo los únicos accesos directos los que cambian el modo de flash, el zoom digital, única forma de gestionarlo ya que no se puede utilizar la tecla de volumen como en otros terminales, y la galería.
Precisamente, la galería es otro de los elementos desaprovechados por la pobre resolución de la pantalla. La realidad es que las fotos tienen mucha más calidad que la que ofrecen cuando se ven a través del display del Wildfire. Sólo con hacer la prueba de descargarlas al ordenador se ve la diferencia.
Finalmente, la capacidad de video es aún más pobre. Únicamente permite grabar videos en resolución CIF, 352 x 288 píxeles, con un framerate de sólo 15 fps. Por otra parte, tiene una gran cantidad de opciones de configuración que van desde el balance de blancos, hasta la selección del tipo de archivo que producirá, MPEG4 o H.263, contraste, tiempo de grabación, etc. El autofoco también se puede utilizar en la grabación de video, pero sólo al comienzo del mismo, después de eso se comportará de forma fija.
HTC WILDFIRE SUPER PRUEBA 8Multimedia
Para empezar tenemos la nueva galería de imágenes de Android 2.1 con capacidad multitáctil, aunque sólo se utiliza, en la práctica, para hacer zoom sobre las imágenes. En esta nueva galería podemos también tener sincronizadas todas las fotos que tengamos publicadas en Facebook y Flickr, accesibles en un práctico menú bajo la lista de álbumes.
Mientras estamos en el carrusel de fotos de un álbum tenemos siempre a nuestra disposición tanto las opciones de compartir las imágenes a través de todos los medios posibles (bluetooth, correo, facebook, Flickr, Gmail o MMS).
Pasamos ahora al reproductor de música, que por otra parte es el mismo que se pudo ver desde el HTC Legend hasta el HTC Desire. Ofrece la vista estándar de la librería de música pudiendo elegir si se organiza por artista, grupo, disco, canción, etc. Al igual que la biblioteca, el interfaz de reproducción no tiene novedades, mostrando la carátula y los accesos directos a los controles y las opciones, que permite activar el aleatorio, añadir la canción a una lista de música, repetirla, elegirla como tono de llamada o compartirla a través de internet. El aspecto musical se completa con una eficaz y eficiente Radio FM con soporte para RDS y posibilidad de emitir el sonido a través del altavoz del terminal y no sólo con los auriculares.
Finalmente, los videos sólo pueden accederse como una categoría de la cámara, pese al icono del menú que en realidad no es más que un acceso a esta carpeta. Los videos se organizan como las imágenes, en una parrilla o como una presentación de diapositivas y la reproducción de los mismos es de lo más básico, con la única novedad de la posibilidad de poder forzar la visión a pantalla completa. Sólo acepta los formatos 3GP y MP4 con una resolución máxima de QVGA, pero, siendo realistas, el HTC Wildfire ni está preparado ni quiere ser un terminal donde disfrutar de contenido multimedia a grandes resoluciones.
HTC WILDFIRE SUPER PRUEBA 9Redes sociales
Si hacia algo está orientado este terminal es a las redes sociales. Y sobre todo con dos aplicaciones. La primera es la de Footprints, que permite geoetiquetar y ver todas las fotos que vayamos haciendo a lo largo y ancho del mundo y compartirlas entre nuestros contactos. Y la segunda es el Friend Stream, que recoge todas nuestras cuentas y actualizaciones de Facebook, Twitter y Flickr y las de nuestros amigos. También hay que destacar que el Wildfire viene con la aplicación Peep, preinstalada, dedicada a gestionar nuestro perfil de Twitter en particular, aunque para Facebook habrá que pasar por el Android Market para descargar su cliente gratutito.
Mapas y navegación
La faceta de navegación está, como en cada Android, dedicada a Google Maps que al abrirlo por primera vez nos anuncia sus tres principales novedades: nuevo sistema de navegación táctil para los resultados, posibilidad de cambiar entre cuentas de servicios como Latitude o Buzz, y nuevo widget para Latitude que nos indica en el escritorio que amigo tenemos cerca.
El Wildfire ofrece el zoom multitáctil, aunque los más clásicos aún pueden utilizar los dos botones táctiles de la pantalla. Ofrece todas las características clásicas de Google Maps (buscar un destino, trazar una ruta, localizarme, seleccionar las capas – trafico, mapas, streetview…-). Precisamente esta última, Street View, y sus nuevas capacidades para móviles es una de las más curiosa ofreciendo el nuevo interfaz con las pestañas de posición en el mapa, indicaciones, teléfonos y vista. En la vista de la calle, se vale de la brújula y el acelerómetro para girar el teléfono y tener un auténtico tour virtual en tiempo real del punto seleccionado en el mapa.
HTC WILDFIRE SUPER PRUEBA 91Aplicaciones
Mientras el Android Market no deja de crecer, la pantalla QVGA del wildfire limita bastante las posibilidades y las aplicaciones a las que se puede acceder en la tienda online de Google. Sin embargo, habrá que esperar a Android 2.2 Froyo para tener la posibilidad de instalar aplicaciones en la microSD. De momento, habrá que cuidar los 512 MB para no saturarlos de aplicaciones.
Preinstalado se pueden destacar las típicas como el visor de documentos QuickOffe, el completo reloj y su función como reloj de mesa, la calculadora y poco más. Lo cierto es que el Wildfire, fuera del equipamiento oficial de Android, da pocas sorpresas en su carga de aplicaciones.
HTC WILDFIRE SUPER PRUEBA 6Conectividad
Como ya viene siendo habitual en cualquier terminal de HTC, viene con todo el pack de conectividad. Empezando por la cuatribanda GSM/GPRS, 3G, HSDPA hasta 7,2 Mbps hasta bluetooth 2.1 con A2DP y WiFi b/g. Permite la posibilidad de compartir internet (tethering) a través del cable USB, configurable de forma muy sencilla desde el menú de selección de tipo de conexión, donde también se puede seleccionar que sólo se cargue, funcione como disco duro o se sincronice a través del software HTC Sync.
HTC WILDFIRE SUPER PRUEBA 4El aspecto on line se completa con el nuevo navegador de internet para Android 2.1. Una interfaz más pulida ofrece la posibilidad de ver las páginas a pantalla completa, aunque con la calidad QVGA poco se puede leer, y zoom a través del conocido “pellizco” o pinch to zoom o bien, con un doble tap en la pantalla. Para textos largos adapta el tanto el tamaño del texto como su ancho de línea para leerlo de forma comfortable y, mientras ofrece una interfaz minimalista, con únicamente la barra de direcciones en la parte superior, el botón menú desplega una importante lista de opciones para gestionar favoritos, ver la pantalla posterior o siguiente, cambiar de ventana, etc. Precisamente, una de estas funciones, la de Favoritos, ofrece un nuevo aspecto en el que se colocan las páginas en forma de “cromos” con una visualización de cada una de ellas.
Y sí, Android 2.1 y su navegador si soportan Flash, aunque su funcionamiento no es que se pueda llevar muy buena nota, pero mejor que nada sí que es y permite ejecutar sencillas aplicaciones. Los videos funcionan bastante mejor, y si utilizas la aplicación de Youtube preinstalada se obtiene una experiencia bastante más notable que a través del navegador.
HTC WILDFIRE SUPER PRUEBA 5Finalmente, la integración de la mensajería es sobresaliente, con soporte para SMS, MMS y cuentas de correo, tanto Gmail como Exchange, y todos los contenidos que puedan llegarnos de redes sociales. A nuestra disposición hay dos clientes, el específico de Gmail y el de HTC, siendo más interesante este último ya que nos permitirá reunir todas las cuentas que tengamos y no sólo la de Google, que se configura desde el momento en el que entremos, por ejemplo, en el Android Market.
El terminal es totalmente táctil, por lo que la entrada de texto se deja para un teclado virtual que funciona tanto de forma vertical como horizontal, donde la pequeña pantalla del Wildfire muestra una granr eficacia pero limitaciones de espacio para los más “manazas”. Tanto en una orientación como otra se muestra muy preciso, ya que la pantalla es capacitiva, a pesar de que tenemos un espacio bastante reducido para ir leyendo lo que vamos escribiendo.
Conclusión
HTC ha realizado un gran trabajo en la minuaturización de su Desire. Las principales sensaciones que emite el que, hasta el momento, ha sido bandera de la generación Android del fabricante taiwanés están presentes en el Wildfire. El terminal tiene estilo, es ligero, práctico, delgado, versátil y rápido.
Si bien se han tenido que reducir sus características técnicas (menos velocidad de procesador, pantalla de menor calidad, etc.) es el precio para llegar a una gama de entrada y media, con la consecuente reducción de precio. También es cierto que el Wildfire no va destinado a los fanáticos de las aplicaciones o del contenido multimedia, sino que ofrece toda la potencia de un sistema operativo como Android 2.1 al servicio de las rede sociales y la conectividad. Estar al tanto de toda las novedades de nuestros amigos, poder geoetiquetar las fotos o contar con un soberbio gestor de correo en un tamaño de 106.8 x 60.4 x 12 mm y 118 gr de peso es todo un lujo, y por lo que hay que valorar este pequeño gran smartphone que además tiene extras como los mapas de Google Maps o la cámara de 5MP que no tienen que envidiarle nada al resto.
Evidentemente no todo es bueno y las críticas se pueden centran, sobre todo, en la pantalla. No por su tamaño ni por su eficacia, ya que tanto uno como otro detalle son suficientes y sobresaliente, respectivamente, sino porque se ha elegido una resolución, QVGA, a todas luces muy inferior a lo que se puede esperar ya, por muy terminal de gama media o baja que se sea, y que afea tanto el interfaz HTC Sense como hasta las instantáneas de la cámara que muestran una resolución mucho menor de la que tienen en realidad.

domingo, 15 de agosto de 2010

Samsung YP-MB2 confirma prácticamente su existencia gracias a una cámara espía

Si aún te quedaban dudas acerca de la autenticidad del YP-MB2 (y su próxima salida al mercado), espera a ver en qué anda metido ahora. Resulta que el flamante reproductor multimedia de Samsung ha sido sorprendido in fraganti en unas cuantas instantáneas. Recuerda que este sucedáneo del Galaxy S –sin las funciones de teléfono, claro– cuenta con una pantalla Súper AMOLED de 4 pulgadas, procesador a 1 GHz, sistema Android 2.1, cámara, WiFi y Bluetooth. Como podemos apreciar en las capturas, tiene un cierto toque a lo iPod Touch, sensación que aumenta si nos fijamos en sus bordes cromados; además incluye un trackpad y teclas de menú y retroceso, como podrás comprobar en la segunda imagen que tienes esperándote tras el salto. Puedes respirar tranquilo, continuaremos siguiéndole la pista hasta su puesta de largo definitiva.

[Vía Lilliputing]

Comparativa: iPhone 4 vs Samsung Galaxy S

Parece mentira lo que pueden cambiar las cosas en sólo 365 días. Hace un año habría escogido un teléfono con Android por ser un sistema operativo abierto, por la multitarea y por poco más, aunque eso supusiese reducir sensiblemente mi productividad con un teléfono móvil y atarme a teléfonos como la HTC Magic, a años luz de un iPhone 3GS. Pero de un tiempo a esta parte Android ha dejado de ser aquel patito feo de la versión 1.6, Google presentó el Nexus One, Motorola hizo lo propio con el Milestone, llegó la versión 2.1 Eclair y finalmente el pasado Junio llegaron el Droid X y el Samsung Galaxy S, es innegable que el avance ha sido impresionante.

Apple sabía que este año ya no contaba con la manga ancha de los anteriores y no podía permitirse el lujo de presentar un iPhone con menos prestaciones de hardware, por muy bueno y bonito que fuese su sistema operativo, algo que había venido ocurriendo invariablemente en los modelos anteriores. El caso es que hizo muy bien sus deberes y en la WWDC presentó un teléfono que pegaba un salto gigantesco con respecto a los anteriores, con una pantalla increíble, un procesador a la altura de las circunstancias y beneficiándose de todas las bondades del nuevo iOS 4, la más importante de ellas la multitarea.

Así que llegados a este punto toca comparar, llevo poco más de un mes usando el Samsung Galaxy S como mi teléfono principal y sólo una semana con el iPhone 4, con iOS 4 algo más de tiempo. Antes que presentar otra reseña más sobre cada teléfono por separado, que ya estaréis aburridos de leer, me ha parecido mucho más interesante poner a los dos en el ring de combate de Gizmovil, colocarlos frente a frente y que gane el mejor ¿Preparados? Hagan sus apuestas ¡comienza el espectáculo!

Dos teléfonos con un diseño sensacional


¿Os acordáis del N95? Pertenece a aquella época dónde 'smartphone' era sinónimo de ladrillo antiestético, pero en nuestro caso ambos teléfonos presentan un diseño impecable y unas líneas extremadamente elegantes, aunque por dentro a nivel de software fuesen una basura bastaría con ponerlos sobre una mesa en público para que fuesen objeto de todas las miradas, dos auténticas bellezas.
En el caso de Samsung se nota el parecido intencionado con los otros dos modelos anteriores de iPhone, el 3G y el 3GS, con el borde metálico redondeado y el botón gordo central pero ¿por qué habría ser eso algo malo? además Apple ha renovado totalmente las líneas con el iPhone 4 y por lo tanto las similitudes desaparecen.
Con respecto al teléfono de Apple, aparte del lavado de cara que ha salvado a ambos teléfonos de parecerse quizá demasiado lo primero que se nota si vienes de un iPhone 4 o incluso de un iPod Touch es la ausencia de curvas, es un teléfono con más aristas, acostumbrados al fondo curvo y redondeado de los otros modelos, a mí personalmente me gusta más que los anteriores. Hay que tener en cuenta que un buen diseño no es nada si no se complementa con un buen acabado y si no sabe transmitir buenas sensaciones al tacto,es precisamente en eso en lo que voy a centrarme en el siguiente apartado.

¿Consistencia o ligereza?

En el diseño me decanto por el iPhone, pero la consistencia, en el peso y en la sensación que transmiten cada uno cuando se sostienen en la mano ya empiezan a ser muy diferentes en un caso y en otro.

El Samsung Galaxy S es muy ligero para lo grande que es, mucho, sorprende la primera vez que lo coges, son 118 gramos que a mí se me hacen muchos menos. Las ventajas de esto son varias, las más importante es que a pesar de ser descomunal en dimensiones no se hace molesto llevarlo en el bolsillo, en absoluto, no pesa, no molesta, en ese sentido es perfecto. La desventaja es que esa ligereza se debe a los materiales, plástico finito en el caso de la parte posterior, la consistencia del Galaxy S, sin llegar a ser mala, es más pobre.
El iPhone 4 es justo los contrario, es más pesado, 136 gramos (lo que no quiere decir que 'sea' pesado, ojo) pero la calidad de los materiales es evidente, tiene una solidez y un acabado exquisitos, da gusto tenerlo en la mano. El adjetivo que mejor define sostenerlo en la mano es 'confortable', es agradable sostenerlo si más, todo está ensamblado con precisión y cuidando el máximo detalle. Las principales pegas las encuentro en el cristal de la parte posterior, al que o le pones una funda o lo tienes lleno de arañazos a los dos días.

La pantalla, dos teléfonos que entran por los ojos

Aquí sí que tengo que dar una opinión mucho más rotunda. Tras la presentación del iPhone 4 y lo bien que vendió Steve Jobs el Retina Display a Samsung le faltó tiempo para decir que sus nuevas SuperAMOLED tenían una resolución y unas prestaciones que eran superiores. Justo coincidió con la época en que empecé a probar el teléfono y me quedé un poco mosqueado por que si aquello era mejor que la cacareada Retina Display tampoco era para tanto.

Me equivocaba, la pantalla del iPhone 4 es asombrosa, es lo mejor que le puede pasar a un gadget. Maravillosa, Mágica, Sensacional, Espectacular, Increíble, Alucinante, como para caerse de culo, para flipar pepinillos... podría estar media hora soltando adjetivos y expresiones que no me cansaría. No sólo le da mil vueltas a la del Galaxy S sino que creo que es lo que más me gusta del nuevo iPhone, los teléfonos también entran por los ojos, recuerdo cuando lo encendí y vi la manzanita blanca sobre fondo negro, al ser una imagen con tanto contraste, la sensación de estar viendo una pegatina se acentuaba muchísimo más, cuando cargó la pantalla de desbloqueo ya sí que llegó el primer 'Wow...'
Cuidado, que me he dejado las letras en alabar la Retina Display, pero esto no quiere decir ni mucho menos que las SuperAMOLED sean malas, todo lo contrario. Cuando se ponen al sol, otro de los puntos que remarcaba Samsung, la visibilidad en ambos con el brillo al máximo es muy similar, pero de nuevo me inclino un poquito más por el iPhone. El desempeño del sensor de luz y el consecuente ajuste de brillo de pantalla en el caso del Galaxy S deja bastante que desear, es demasiado brusco, puede que sea el único punto negativo que le encuentro a una pantalla que, Retina Display a un lado, también es maravillosa.

La cámara de fotos, el mundo a través de un smartphone

Tomada con un iPhone 4, postprocesada con Camera+
Aquellos que buscan una cámara de fotos fabulosa en sus teléfonos que sustituya a una cámara de fotos tradicional, que me los encuentro cada dos por tres argumentándome no sé cuántas cosas de los Megapíxeles y los sensores, que se vayan despidiendo. Que se vayan despidiendo del Galaxy S, del iPhone 4 y de cualquier smartphone, porque no están para eso.
La cámara en un teléfono yo la concibo como una herramienta para 'capturar el día a día': un momento, un amanecer, algo que nos llame la atención, un número teléfono puesto en un cartel... pero no como sustituto de una cámara de fotos, ni siquiera de una compacta. Voy a diferencia entre fotos y grabación de vídeos, en el caso de las fotos, ambas cámaras están muy igualadas, me gusta más en general los colores que recoge el Galaxy S.
Las fotos tomadas con este último suelen tener ene general más contraste y un poco más de saturación que las tomadas con el teléfono de Apple, aunque se comporta en peor en situaciones con baja luminosidad. El iPhone 4 también hace fotos fantásticas, se comporta mejor en condiciones de baja luminosidad y además tiene el Flash LED, que si bien no es la octava maravilla cumple con su cometido perfectamente y tiene una potencia mucho mayor de la que uno le pudiese suponer a algo tan pequeñito.
Tomada con un Samsung Galaxy S, postprocesada con Photoshop Mobile
En el tema del vídeo, como sabréis ambos graban a 720p, pero si en las fotos gana el Galaxy S, aquí pierde de paliza. El supuesto vídeo que graba en alta definición, como indicó Manu en este post, no es tal, por muy bien que se vea, y el formato en el que se graba, .flv, tampoco ayuda mucho en mi opinión.
Sobre la grabación en el iPhone 4 tengo más bien poca queja, es maravillosa, aunque se hace un poco de lío con las luces, los contraluces, las puestas de sol y a veces hace un poco de wobbling, la imagen se tambalea porque el sensor no captura lo suficientemente rápido. Al contrario que con el Galaxy S el resultado final una vez lo ves fuera de la pantalla del teléfono es absolutamente sensacional, auténtico vídeo en alta definición a 720p.

Duración de la batería, no es mala, pero tampoco perfecta

El tema de la batería siempre ha sido el punto pendiente en todos, todos, los smartphones, su particular tendón de Aquiles. Son teléfonos con una pantalla muy grande, muchas prestaciones, que si operan frecuentemente en 3G lo hacen a una frecuencia mayor (1800 Mhz frente a 900Mhz) con el gasto extra que eso supone y que requieren de una batería que esté a la altura.
En ambos casos la duración de la batería, aunque como digo en el título no es perfecta, para mí es suficiente, todavía no le he dado mucha batalla al iPhone 4 pero las primeras pruebas que he hecho me llevan a que la del Galaxy S aguanta un poquito más el tirón, cosa de 2 horas más (¿habéis probado a pasaros dos días haciendo más o menos lo mismo en dos teléfonos para compararlos con la máxima fidelidad? Yo sí, tengo que ir al médico). En cuanto a tiempo real de uso, no en reposo, en el iPhone 4 mi particular récord es de 14 horas, y en el Galaxy S casi de 15, como podéis ver están muy igualados, aunque ya he dicho que tengo la sensación de que es mejor la del Samsung. Como estándar vamos a poner que con los dos puedes llegar a los dos días de uso normal/moderado sin tener que tengan que pasar por el enchufe.

Procesador, confundiendo el tocino con la velocidad


No sé si se ha notado, pero los aspectos técnicos de un teléfono, los números, me dejan bastante frío, me gusta centrarme en lo que puedo hacer con esos números, en como exprimo el hardware y el software para darle un uso. En ambos casos los dos teléfonos montan un procesador de 1Ghz, el nuevo A4 en el caso del iPhone y 512Mb de RAM, pero la experiencia de usuario varía enormemente de uno a otro.
Aquí hay que reconocerle a Samsung que lo tenía difícil no, lo siguiente, porque si hay algo que en Cupertino valoran y aprecian es la experiencia de usuario, pero en el Galaxy S hay cosas que me desesperan un poco. Si abres muchas aplicaciones en poco tiempo, o dejas algo pesado corriendo en background, el teléfono se vuelve muy lento, muy torpe, sin contar que cuando lo enciendes y al comienzo hace un escaneo de medios (fotos, vídeos...) de la tarjeta externa y la memoria del teléfono, en los que está como 2-3 minutos totalmente inusable, algo similar a lo que ocurre en muchos Windows. ¿Cómo es posible que un teléfono con esas prestaciones sea aconsejable instalar un gestor de procesos para ir matando las aplicaciones en segundo plano que nos sobran?
La culpa de todo esto la tiene la multitarea, Jobs se ha tirado tres años para implementarla pero lo ha hecho en condiciones, con 1 Ghz por mucho teléfono que sea hay veces que el Galaxy S no puede con todo, así de sencillo, el tener que estar pendiente de un gestor y cerrar esporádicamente aplicaciones para conseguir el máximo rendimiento es algo que me molesta muchísimo. A eso me refería con lo de los números, 1 Ghz y 512 Mb de RAM no quiere decir 'rendimiento espectacular', no necesariamente.

iOs vs Android, caldo de cultivo para flamewars

Esto no pertenece propiamente a los dos teléfonos así que voy a centrarme en el aspecto práctico y dejar aparte los sistemas en sí. Personalmente sigo siendo el doble de productivo y ágil con un teléfono cuando uso iOS, a esto le añado que el Android Market de momento es un desastre y un nido de aplicaciones pobrísimas y feísimas. Puede sonar excesivamente crítico, pero hoy en día las aplicaciones son las que marcan el 99% de lo que hago con un smartphone, si no están a la altura tenemos un serio problema.
La cámara del Galaxy S es un poquito mejor, de acuerdo, pero las aplicaciones que tengo para exprimir una foto que tome con el iPhone son tantas, tan variadas y de tanta calidad que no necesito pensármelo ni dos segundos para afirmar que me quedo con la del iPhone, de calle. Con el tema del vídeo más de lo mismo, grabar unos vídeos, tomar unas fotos, montarlo todo con iMovie en un par de minutos y enviárselo a mi familia es una experiencia que no cambio por mucho hardware que me encuentre en un teléfono con Android.
La interfaz TouchWhiz que Samsung le ha metido al Galaxy S no es que esté mal, aparte de ser un calco de iOS, y a mí me gusta, pero en el manejo entre escritorios y lista de aplicaciones (mucho mejor hecha que la tradicional de Android ordenada alfabéticamente, permite reorganización) pierde bastantes puntos, necesita ser más ágil, más rápida.

Todo muy bonito pero ¿quién gana? Conclusiones

Llegamos al final del combate, como habréis podido ver la contienda ha estado más que reñida. Para mí el Galaxy S es el mejor teléfono con Android del momento, así de claro, una auténtica bestia parda en potencia y prestaciones, aunque cuando llegue aquí el Droid X habrá que volver a revisar esta afirmación. Y para mí, el iPhone 4, es el mejor teléfono del mundo, sin parangón.

¿Dónde está el factor decisivo en mi opinión? Salvo la pantalla hemos visto que todo era un empate técnico tras otro, batería, cámara, diseño, peso/consistencia, procesador y RAM... el factor decisivo está en el sistema operativo. Me gusta muchísimo Android, muchísimo, y como decía al comienzo del post si sigue con este avance que está teniendo probablemente me tengan en sus filas dentro de poco, pero como decía Eduardo Arcos en este post de ALT1040 básicamente lo que le ocurre es todavía 'no está ahí', le falta camino, más allá de Froyo y probablemente más allá de Gingerbread.
Me parece de traca la ausencia de un buen sistema de sincronización para mis canciones en Android, de momento lo suplo con DoubleTwist, pero no es más que un parche, lo mismo para mis fotos y mis vídeos ¿de qué me sirve echar miles de fotos y vídeos si después gestionarlos es un aburrimiento? No me parece tampoco iTunes nada del otro mundo, pero cumple su función, la única que le pido: sincronización, rápida, automática, enchufar, desenchufar y listo.
El propósito de este post es orientar a alguno que esté pensando en adquirir cualquiera de los dos terminales y no sepa decidirse muy bien por cuál de ellos, al mismo tiempo que poner frente a frente a los dos teléfonos más avanzados del momento y estandartes respectivos de iOS y Android. Yo me inclinaría, sin dudarlo, por el iPhone 4, pero también hay que tener en cuenta que es un poco más caro y de momento según en qué tiendas y zonas cuesta encontrarlos. Sobre el antennagate, en caso de que alguien se lo pregunte, no voy ni siquiera a pronunciarme, por mucho que me empeñe, y mira que lo he hecho, no consigo quitarle más que un par de rayas de cobertura y nunca eliminarlas por completo, si dudáis entre uno y otro que sea por lo arriba expuesto pero por ese tema ni os preocupéis.
Con la tecnología de Blogger.